El Sol

El Sol, nuestra estrella más próxima y fuente de vida, no nos defraudará en cuanto a su observación. El espectáculo de los eclipses solares (ya sean totales o parciales) o los tránsitos de los planetas por el disco solar, son fenómenos astronómicos dignos de no perderse. Si bien no es lo único que podemos observar en él. En su disco pueden observarse las conocidas manchas solares que no son más que zonas donde la temperatura es inferior a sus zonas adyacentes. Todo ello se puede observar y disfrutar pero es necesario EXTREMAR LAS PRECAUCIONES A LA HORA DE OBSERVAR EL SOL.

OBSERVACIÓN DEL SOL

Lo primero que debemos hacer para observarlo es asegurarnos la protecciónBAJO NINGÚN CONCEPTO DEBE MIRARSE AL SOL SIN PROTECCIÓN. A simple vista no es posible observar apenas nada de modo que usaremos un simple telescopio o unos prismáticos apoyados en un trípode. Incluso cuando ocurre un eclipse solar, hay que tener en cuenta que la Luna no oculta por completo al Sol de modo que nuestros ojos estarán expuestos a posibles lesiones si miramos directamente con ellos al astro rey.

Existen diversos métodos para ello, uno que repito una y otra vez que no debe usarse por mucho que se indique, es el de colocar un filtro solar en la entrada del ocular. La altísima temperatura que puede registrarse cuando la luz del Sol llega al ocular puede romper el ocular y por tanto provocar un daño inminente en los ojos. Un ojo expuesto sin protección a la luz del Sol durante un instante puede considerarse perdido para siempre.

El método más fácil y económico de todos es el de proyección. Consiste en hacer coincidir la imagen del Sol con el foco del telescopio para que cuando la imagen se forme salga del ocular y sea proyectada en una cartulina o madera blanca. Os dejo una figura para que os hagáis una idea.
Este sistema es muy usado y generalmente da buenos resultados pues permite fotografiar la imagen formada sin peligro e incluso dibujar sobre ella. Pero el continuado uso de éste sistema puede provocar daños en los telescopios y por consiguiente su deterioro. De cualquier forma yo recomiendo el que quizá sea el método más seguro y también más eficaz. Consiste en la utilización de una lámina de Mylar que se coloca justo delante del objetivo del telescopio y que bloquea el 99,9% de la luz solar con lo cual no solo impedimos que nos dañe la visión sino que también impedimos que el telescopio sufra deterioro. Podemos observar y fotografiar con comodidad. Eso sí, yo aconsejo que se guarden bien y se revisen cada vez que se usan pues a veces aparecen poros que pueden provocar problemas. Yo suelo usar una lámina Baader que suele tener un tamaño de un A4 y su precio no suele ser alto, además puede recortarse para ser adaptada a nuestros instrumentos y protegerlos todos.

Os dejo una fotografía de como la tengo acoplada a un sencillo refractor de 70 mm y a una cámara fotográfica para os hagáis una idea.
Cámara y telescopio preparado para la observación del Eclipse Parcial de Sol del 3 de noviembre de 2013
Otro procedimiento útil para observar el Sol en el caso de que no tengamos instrumentos durante un eclipse solar es aprovecharnos del efecto Pinhole o también llamado “cámara oscura”. Consiste en hacer un pequeño orificio en una cartulina y proyectar la luz que entra por ese orificio procedente del Sol en otra superficie blanca.
Se verá así la forma del disco solar con claridad y sin peligro. Algunas personas usan las espumaderas de las cocinas para ello provocando un curioso efecto.

Una vez que tenemos preparado nuestro método seguro de observación del Sol, podemos empezar por observar los eclipses o tránsitos de planetas cuando sucedan y, de manera cotidiana, las manchas solares.

MANCHAS EN EL SOL

En el lateral os muestro una imagen del Sol del día 14 de noviembre de 2014 a las 14h15 hora peninsular española. Aparece en el oeste del Sol una mancha solar (a la que también se le llama región activa) catalogada con el nombre de AR 11899 que apareció  días atrás y que tenía un tamaño realmente impresionante, del orden de varias veces el diámetro del planeta Tierra. La fotografía está realizada con una “antigua” cámara digital Canon EOS300D acoplada a un sencillo refractor de 70 mm de abertura, el llamado ETX 70 de Meade. En la imagen también aparecen otros grupos de manchas que irán moviéndose hasta el este del Sol y justo en el borde este una zona más brillante que antecede a una mancha (también brillante los días atrás) que se oculta por el limbo solar. Esa zona brillante son enormes masas de gases más calientes -y por tanto más brillantes- llamadas fáculas. Se observan mejor por el limbo solar por el oscurecimiento del borde y suelen acompañar a las manchas solares aunque no necesariamente. Acompaño una ampliación de la fotografía anterior en la que se aprecia mejor la fácula, en éste acompaña a la mancha (región activa) AR 11890.
Detalle de la fácula
Todas estas observaciones pueden realizarse con un pequeño telescopio con protección garantizada, a cualquier hora del día y desde cualquier lugar. Y es que, como he dicho al principio, el Sol tiene muchos encantos. Eso sí, recuerda que ¡¡NUNCA DEBES MIRAR DIRECTAMENTE AL SOL!!
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